lunes, 14 de agosto de 2017

La historia de la ópera


La historia de la ópera
La ópera fue otro fruto del renacimiento italiano, y como tal, no es casualidad que sus raíces se tejieran en la creativa exuberancia de Florencia. Durante la última década del siglo XVI, un grupo de artistas, músicos y poetas, llamados la “Camerata”, se reunieron allí para promover el renacimiento del teatro griego. Y se les ocurrió la idea de que estas historias podían contarse como una ópera in música, es decir, una obra de música.

Claudio Monteverdi es considerado el padre de la ópera porque llevó el experimento florentino más allá: con Orfeo, estrenada en Mantua, en 1607, absorbió su público con un drama lírico. El nuevo arte se extendió rápidamente a otras cortes y pronto llegó a Venecia. Allí, con la apertura del primer teatro de ópera de la ciudad en 1637, fue llegando un nuevo público. A finales del siglo, Venecia podía jactarse de tener 17 teatros, y el amor italiano por la ópera quedó sellado.

A la ciudad nunca le faltaron compositores como Antonio Vivaldi, su estrella de principios del siglo XVIII. Las cortes reales europeas también querían disfrutar el nuevo divertimento, y los italianos solían facilitarlo, siendo Jean-Baptiste Lully quien introdujo la ópera en Francia como compositor oficial de Luis XIV.

George Friederic Handel, un alemán, popularizó la ópera en Londres del siglo XVIII, a pesar de que la primera ópera en inglés fuera Dido y Eneas de Henry Purcell, que ya se representó en 1689.



En latín la palabra ópera es el plural de opus, que significa 'obra'. El término sugiere que combina los artes de canto coral y solo, declamación y baile, en un espectáculo en escena.
La ópera es un drama cantado con acompañamiento instrumental que, a diferencia del oratorio, se representa en un espacio teatral ante un público. Existen varios géneros estrechamente relacionados con la ópera, como son el musical, la zarzuela y la opereta.
La primera obra considerada una ópera, en el sentido comúnmente entendido, data aproximadamente del año 1597. Esta fue Dafne, (obra actualmente desaparecida) escrita por Jacopo Peri para un círculo de humanistas letrados florentinos conocidos como la Camerata de Bardi de Dafne fue un intento por revivir la tragedia griega clásica, como parte de la amplia reaparición de la antigüedad que caracterizó al Renacimiento. Un siguiente trabajo de Peri, Euridice, que data del año 1600, es la primera ópera que haya sobrevivido hasta la actualidad.
No obstante, el uso del término ópera se inicia cincuenta años después, a mediados del siglo XVII para definir las piezas de teatro musical, a las cuales se les refería hasta ese momento con formulaciones universales como dramma per musica ('drama musical') o fávola in musica ('fábula musical'). Diálogo hablado o declamado, llamado "recitativo" en la ópera, acompañado por una orquesta o por una escueta línea de bajo, es la característica fundamental del melodrama, en el sentido original.
Descripción

El drama se presenta usando los elementos típicos del teatro, tales como escenografía, vestuarios y actuación. Sin embargo, la letra de la ópera (conocida como libreto), se canta en vez de ser hablada. Los cantantes son acompañados de un grupo musical, que en algunas óperas puede ser una orquesta sinfónica total.

La ópera tradicional consiste en dos modalidades de canto: recitativo, declamación y aria; esta última se refiere a composiciones para voz solista. Composiciones cortas para voz solista también se denominan "ariosos". Cada tipo de canto tiene acompañamiento orquestral.

Voces de cantantes

Los cantantes y sus personajes son clasificados de acuerdo a sus rangos vocales. Las cantantes femeninas están clasificadas, de tesitura aguda a tesitura grave, en soprano, mezzosoprano y contralto. Los cantantes masculinos se clasifican, de agudo a grave, en tenor, barítono y bajo. Existe también la clasificación masculina de contratenor o sopranista.

Cada una de estas clasificaciones tiene subdivisiones, como por ejemplo: un barítono puede ser un barítono lírico, un barítono de carácter o un barítono bufo. Estas subdivisiones asocian la voz del cantante con los personajes más apropiados para su calidad y timbre de voz.
Ópera Barroca
La ópera no se mantuvo confinada a audiencias cortesanas. En el año 1637 en Venecia emergió la idea de una "temporada" de óperas de asistencia abierta a todo público, financiada por la venta de entradas. Influyentes compositores de ópera del siglo XVII incluyen a Francesco Cavalli y Claudio Monteverdi, cuyo Orfeo (1607) es la ópera más antigua que todavía se representa hoy en día. Una siguiente obra de Monteverdi, Il Ritorno d'Ulisse in Patria (1640), también es conocida como una obra muy importante de los inicios de la ópera.
En estas primeras óperas barrocas, se combinaba la comedia con elementos trágicos de una manera tal que desprendía una amplia sensibilidad, lo que inició el primero de muchos movimientos reformistas de la ópera, el cual fue asociado con el poeta Pietro Trapassi, conocido como Metastasio, cuyos libretos contribuyeron a cristalizar el tono moralista de la ópera seria. La comedia en la ópera barroca estaba reservada para la ópera bufa, en una tradición en desarrollo separado que, en parte, se derivó de la comedia del arte.

La ópera italiana estableció el estándar. Los libretti italianos fueron la norma, incluso para compositores alemanes como Händel que escribía para audiencias londinenses, o Mozart en Viena, cerca de finales del siglo XVIII.

Bel Canto
El bel canto era un estilo presente en la ópera italiana que se caracterizaba por el virtuosismo y el adorno que demostraba el solista en su representación. En la primera mitad del siglo XIX el bel canto alcanzó su nivel más alto, a través de las óperas de Gioacchino Rossini, Vincenzo Bellini y Gaetano Donizetti.

Ópera Francesa
En rivalidad con producciones importadas de ópera italiana, una tradición francesa separada, cantada en francés, fue fundada por el compositor francés Jean-Baptiste Lully, quien monopolizó la ópera francesa desde 1672. Las oberturas de Lully, sus recitativos disciplinados y fluidos y sus intermezzi, establecieron un patrón que Cristoph Willibald Gluck luchó por reformar casi un siglo después. La ópera en Francia ha continuado incluyendo interludios de ballet y una elaborada maquinaria escénica. La ópera francesa estuvo influenciada por el bel canto de Rossini y otros compositores italianos.

Ópera Comique
La ópera francesa con diálogo hablado es conocida como ópera-comique, indistintamente de su contenido. Ésta tuvo su auge entre los años 1770 y 1880, y una de sus representantes más reconocidas fue Carmen de Bizet en 1875. La ópera-comique sirvió como modelo para el desarrollo del singspiel alemán y puede llegar a asemejarse a la operetta dependiendo del peso de su contenido temático.

Grand ópera

Los elementos de la Grand Opéra francesa aparecieron por primera vez en las obras Guillaume Tell de Rossini en 1829 y Robert le Diable de Meyerbeer en 1831. Se caracteriza por tener decoraciones lujosas y elaboradas, un gran coro, una gran orquesta y un número elevado de personajes.

Ópera Alemana

El singspiel alemán La flauta mágica de Mozart se encuentra al frente de la tradición de la ópera alemana que fue desarrollada en el siglo XIX por Beethoven, Weber, Heinrich Marschner y Wagner. La primera gran ópera alemana del siglo XIX fue Fidelio (1805; revisada en 1806 y 1814), de Ludwig van Beethoven, un Singspiel dramático para el cual el compositor escribió cuatro oberturas diferentes. Está basada en la historia del rescate de un cautivo, trama que se había hecho popular durante la Revolución Francesa. Carl Maria von Weber creó la ópera romántica alemana con El cazador furtivo (1821), basada el relato homónimo de El libro los fantasmas de Johann August Apel; y las igualmente fantásticas Euryantha (1823) y Oberón (1828). 

Fuente: es.wikipedia.org + Danza Ballet

No hay comentarios:

Publicar un comentario